viernes, 15 de marzo de 2013

JORGE SUAREZ: A UN AÑO DE SU PARTIDA

Por Conexión Alternativa

Allá por marzo del año 2000 llegué por primera vez a la Ciudad de Capilla del Monte, en la provincia de Córdoba, Argentina. Con mi pasión por el tema ovni a cuesta me presenté ante la puerta del Centro de Informes Ovni para saciar mi sed de información y, además, tratar de conocer de primera mano las historias sucedidas en la zona. Al entrar, y en medio de varios turistas listos para ver el video de cada noche, me encontré con alguien muy serio y hasta con cara de pocos amigos debatiendo y contestando todas la preguntas de los presentes (Con el tiempo pude conocer que esa capa externa de caracter duro y serio escondía a una persona de una gran sensibilidad). Recuerdo que me impactó su forma, casi pedagógica, de explicar los distintos temas debatidos con el claro intento de que la gente se vaya pensando y logre sacar sus propias conclusiones.

Recién pude volver a Capilla en el 2004 como concurrente al Congreso Internacional de ese año, esta cita anual la cumplo como un ritual hasta el día de la fecha. Año tras año nuestra amistad fue creciendo, compatiendo la previas de los congresos y, en las vacaciones, largas charlas en el maravilloso jardín de su casa. De a poco comencé a ayudar al CIO en su tarea y nuestro contacto cotidiano abarcaba temas que iban desde los ovnis a la política y, por supuesto, a su querido Racing Club. Todo esto me hizo considerarlo y llamarlo AMIGO, y lo que es más importante aún, ser correspondido.

En enero de 2012 venía jugando con la idea de hacerle un reportaje a Jorge para incluírlo en este blog. Lo pudimos hacer el día previo a mi vuelta a Buenos Aires y tiene un significado muy grande porque fue prácticamente la última vez que nos pudimos dar un abrazo en persona y porque el destino quiso que fuera exactamente 2 meses antes de su partida.









También quiero agradecerle a mi gran amigo Mario Gorosterrazú de Solos en el Universo por las fotos y por haber filmado y editado la entrevista. Hoy es de un gran valor sentimental creo que tanto para mí como para sus amigos más cercanos.
Para cerrar este pequeño homenaje quiero citar una frase que publicara don Jorge Valderrábano: "La humildad no es debilidad, es la expresión de un Alma y un ser poderoso sin los velos oscuros del EGO". Y eso es lo que siempre destaqué de vos Jorge, nunca quisiste sobresalir por encima de la temática, al contrario, le diste el lugar a los que tenían algo que decir y aportar, 15 Congresos solamente en Argentina lo demuestran.

A un año de tu partida este blog que fué, está y estará dedicado a tu memoria quiere recordarte así, como un gran AMIGO que sólo quiso anticiparse en el viaje de regreso a casa.

Querido Jorge nos veremos pronto.



Entrevista a Jorge Alberto Suarez (15/01/2012) from mario on Vimeo.

lunes, 25 de febrero de 2013

BATALLA DE LOS ANGELES 1942: ¿BATALLA CONTRA QUIEN?

Por Conexión Alternativa

La historia nos cuenta que la Segunda Guerra Mundial se inicia el 1 de septiembre de 1939 cuando la Alemania nazi decide invadir Polonia como primer paso para la construcción de un gran imperio en Europa.
De esta forma la humanidad enfrentó el conflicto bélico más mortífero de su historia en el que se perdieron más de 70 millones de vidas. La guerra involucró a todas las grandes potencias las cuales no tuvieron reparo de destinar toda su capacidad militar, científica y económica para lograr la victoria.De esta forma nos quedó el triste recuerdo del Holocausto y de la utilización, por primera vez, de armas nucleares. La contienda se desarrolló entre los denominados Países Aliados y las Potencias del Eje, dentro de este último grupo se encontraba Japón que estaba en guerra con China desde 1937 con la intención de expandir sus dominios a Asia y atacar a las posesiones europeas en el océano Pacífico. Pero antes debía superar un escollo: la Flota del Pacífico de los Estados Unidos.

Dada la tensión existente con el Japón, a principios de 1941 el presidente norteamericano Franklin D. Roosevelt ordenó el traslado de la Flota desde la base de San Diego hacia Hawái con la intención de disuadir cualquier tipo de agresión japonesa. Ante esto el alto mando japonés decidió realizar un ataque preventivo con el objetivo de anular la interferencia naval estadounidense. De esta manera, el 7 de diciembre de 1941 la base naval de Pearl Harbor fue atacada por 353 aeronaves japonesas que dañaron o hundieron acorazados, cruceros, destructores y un buque escuela. Además de la pérdida de 188 aeronaves murieron más de 2400 estadounidenses. Este hecho produjo, ante la conmoción del pueblo estadounidense, la entrada de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial tanto en Europa como en el Pacífico.   

Esta breve introducción tuvo por objetivo dar una idea de cuál era el clima en que se encontraba la sociedad norteamericana, en especial la que vivía sobre la costa del Pacífico, ante la posibilidad de otro ataque como el de Pearl Harbor. Por eso no fue de extrañar que el 24 de febrero de 1942 a las 19:18 la presencia de extrañas luces parpadeantes sobre la costa pusiera en alerta amarilla a todos los puestos de defensa costera. Si bien las luces pronto desaparecieron el estado de alerta duró hasta las 22:23. 


Sin novedades transcurrió parte de la noche hasta que en la madrugada del 25 de febrero el radar capta nuevamente un objeto a unos doscientos kilómetros de Los Ángeles, pero nuevamente ocurren la alerta y la desaparición del objeto del radar. A las 2 de la mañana comienza la “batalla” cuando varios vigías reportan la presencia de “aviones enemigos” a lo largo de la costa de Los Ángeles sin que el radar pudiera detectarlos. A las 2:25 se ordena un apagón, como medida de precaución, que oscureció la ciudad hasta las 7:21. De esta manera entra en acción la 37ª Brigada de Artillería Costera iluminando el cielo con poderosos reflectores en busca de enemigos. A las 03:16 la 37ª Brigada recibió la orden de abrir fuego, disparando 1430 proyectiles desde esa hora hasta las 04:14. 

Lo que los reflectores iluminaron parecía una enorme nave que, como aseguraron muchos testigos, recibió varios impactos directos de los cañones antiaéreos sin que le causaran daño. En su camino se dirigió hacia Long Beach para luego poco a poco desaparecer de la vista sin haber lazando bombas sobre la ciudad y por supuesto sin ser derribada. El saldo de esta “batalla” fue el de varios edificios dañados por la gran cantidad de fragmentos y esquirlas provenientes de la gran cantidad de proyectiles disparados, personas heridas y alrededor de 10 muertos como consecuencias de infartos y accidentes automovilísticos.

La cantidad de naves involucradas en el hecho varían entre las 27 contadas por varios testigos hasta las 15 del reporte oficial. Y cuando llegamos a la versión oficial nos encontramos con distintas variantes. El Secretario de Marina, Coronel Frank Knox, en conferencia de prensa aseguró que el hecho no fue otra cosa que una falsa alarma debida a los “nervios de la guerra”. Pero, a su vez, el Secretario de Guerra, Henry Stimson, dijo que "15 aparatos, probablemente aviones comerciales operados por agentes enemigos, causaron la alarma aérea, que el Secretario de Marina incorrectamente calificó de falsa alarma". En la misma línea, el General George C. Marshall declaró que él creía que el incidente podría haber sido causado por aviones comerciales usados en una campaña de guerra psicológica para crear pánico. Con los años el tema fue quedando en el olvido hasta que en 1983 la Oficina de Historia de la Fuerza Aérea llegó a la conclusión que el análisis de la evidencia les hacía concluir positivamente que fue un globo aerostático el causante de la alarma, el cual fue "derribado" por la artillería antiaérea y al desinflarse cayó lentamente a tierra.
 

Al terminar la Segunda Guerra Mundial, la batalla de Los Ángeles quedó asentada en un documento militar secreto firmado por el comandante en jefe de las Fuerzas Aliadas, el general George C. Marshall, y enviado al entonces presidente norteamericano, Franklin D. Roosevelt. El mismo fue desclasificado en 1974: 


INFORME PARA EL PRESIDENTE: 
Lo siguiente es la información de la que disponemos en este momento, referente a la alarma aérea ocurrida en la madrugada de ayer en Los Ángeles, con los detalles disponibles a esta hora:

1. Aviones no identificados que no pertenecían ni a la Marina ni al Ejército americanos, probablemente sobrevolaron Los Angeles, siendo disparados por elementos de la 37 CA Brigada (AA) entre las 3:12 y 4:15 AM. Estas unidades emplearon en total 1.430 balas de munición. 

2. Puede haber habido hasta quince aviones, volando a varias velocidades que pueden ser calificadas de «muy lentas», hasta a 200 millas por hora, y a alturas que oscilaban entre 9.000 y 18.000 pies.

3. No se lanzó bomba alguna. 

4. No hubo ninguna baja en nuestras tropas. 

5. No se derribó ningún avión. 

6. No intervino ningún avión del ejército ni de la marina americana. 

La investigación continúa. Parece razonable concluir que, si se hallaban implicados aviones sin identificar, debían de ser aviones comerciales, pilotados por agentes enemigos con el fin de crear situaciones de alarma, descubrir la posición de los antiaéreos y disminuir la producción con los apagones. Esta conclusión tiene el apoyo de la diversidad de velocidades de los aviones y del hecho de que no se lanzó ninguna bomba. 
Firmado: G.C. Marshall - Jefe del Estado Mayor 

De que hubo una batalla no tenemos dudas, pero... ¿Contra quién?